Los Falsos Profetas

A todos los hombres bajos del mundo:

Existe un principio universal que los bajitos debemos asumir: "chato naces, chato mueres". No obstante, siempre aparecen por ahí algunos sabios que te ofrecen soluciones a tu "problema", que te cuentan casos de éxito, te dicen que Messi recibió un tratamiento con inyecciones de una hormona obtenida de cangrejos bengalíes mutada con ADN de paquidermos zanzíbares que, por una escandalosa suma, te garantiza llegar al metro setenta si las condiciones son favorables. ¿Cuáles, las climáticas?

Pero entre todos esos falsos profetas, mi favorito es el fabricante de zapatos con una plataforma interna cuidadosamente disimulada, capaces de elevarte hasta ocho centímetros, sí, ¡ocho! Comprenderán que para un bajito, ese número puede resultar promisorio, casi la oportunidad de ver el mundo desde otra perspectiva.

Mi matrimonio se convirtió en la ocasión perfecta para probar esa "maravilla", aunque era una jugada de riesgo porque, salvo mi nueva familia política, aparecería frente a personas que me conocían de toda la vida y podrían percibir algo extraño al verme "alto". Sin embargo, la idea de aparecer en las fotos y videos para la posteridad con una talla respetable pudo más.

Como un cura caminando por el barrio rojo fue mi búsqueda de la fábrica de estos zapatos mágicos. Temeroso, avergonzado, sintiendo que hacía algo casi ilegal llegué a la puerta cerrada ubicada en un segundo piso, sin poder dejar de escuchar en mi cabeza al Almirante Ackbar gritando "It's a trap!". Al otro lado, estantes con varios modelos de calzado, poco personal y un par de clientes, obviamente bajos de estatura. Pruébatelos, camina, mírate al espejo, dime cómo te ves...

Los zapatos tienen efectivamente una plataforma interna, pero su altura resulta irrisoria frente al talón levantado que, literalmente, te hacen caminar en punta de pies. Las mujeres no estarán sorprendidas pues nacen con el chip de andar en tacos y de hecho suman a su estatura los diez o doce centímetros de hasta sus zapatillas de dormir. En nuestro caso, el andar de puntas está reservado a Billy Elliot o a los gimnastas olímpicos, pero no al común de los mortales.

El hecho es que los centímetros que supuestamente ganas no sirven para modificar la forma de tu cuerpo, por tanto te sigues viendo tan enano como al principio pero caminando raro. Para mí la ceremonia matrimonial se convirtió en un suplicio inacabable por la posición de mis pies, tengo una rara expresión en las fotos parecida a la de una res a punto de entrar al matadero, extrañando a mares mis viejos zapatos vagabundos que -bien lustrados, la hacían linda ese día.

No crean en falsos profetas queridos amigos. Recuerden siempre que "chato naces, chato mueres".

Saludos,
Hernán





Comentarios

  1. Muy buena Hernán. Un abrazo fuerte. Boris Quezada

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    1. Gracias querido amigo, espero sigas visitándonos. Fuerte abrazo

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  2. El hombre bajo vive mirando hacia arriba mi hermanón. Un abrazo.

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  3. Me encanta la naturalidad con la que gráficas un "problema" y cómo lo asumes con humor. Y como diría la canción si la adaptamos "la talla es lo de menos, vos sos un chato bueno, alegre y divertido sos un chatito simpaticón". Saludos, Hernan, sigue escribiendo.

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  4. Ahora tengo una necesidad PROFUNDA de comunicarme con los familiares y pedir una copia de aunque sea una sola foto con la cara con expresión de res entrando al matadero!
    Jajajaaaaaaa
    Bravísimo!
    Pluma audaz de gavilán pequeño!
    Eres un éxito!

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    1. gracias por tu comentario querida Flor, alguna de esas fotos circula por la red...ya te la cruzarás y entenderás.

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