Un trabajo de altura
A todos los hombres bajos del mundo: Hay lugares alrededor del planeta en los que un hombre de baja estatura se siente medianamente incluido en el ambiente. Nuestros países latinoamericanos por ejemplo, debido a su media cuidan de adaptar la infraestructura de sus servicios públicos a personas de talla no muy alta. Esto lo puedes advertir por ejemplo en los buses, metros y demás servicios de transporte, en los que si eventualmente la baranda está muy arriba, siempre encontrarás esa salvadora asa de jebe a la que te aferras como trapecista de circo. En Japón advertí algo similar. Los impresionantes trenes tienen hasta dos niveles de barandas porque, pese a que las nuevas generaciones de japoneses alcanzan promedios de talla bastante alta, no pueden olvidar que han sido una raza de chatos, idénticos al señor Miyagui y usando " karate solo para defensa". Pero hay algunos sitios en los que un bajo se siente totalmente perdido, un completo Gulliver en Brobdingnag ( Los Viaje...









